Comunidad primitiva
La vida surgió en la tierra hace unos 900 millones de años, y los primeras personas aparecieron hace menos de un millón de años. La primera formación económico-social fue la comunidad primitiva, que duró cientos de miles de años. Sociedad indefensa semisalvaje sometida a las fuerzas de la naturaleza. Luego se fueron creando instrumentos de trabajo, se descubrió el fuego, surgió la agricultura y comenzó la vida sedentaria.
Esclavismo
La esclavitud es la primera forma de explotación, la más burda y descarada registrada por la historia de la humanidad. El paso de la sociedad primitiva al esclavismo tiene por base el crecimiento de las fuerzas productivas, el desarrollo de la división social del trabajo y cambios patrimoniales.
Las relaciones de producción de la sociedad esclavista tenían como base la propiedad del esclavista tanto de los medios de producción (la tierra los aperos, etc.) como de los trabajadores, o sea, los esclavos. Estos se consideraban como un objeto que pertenecía entera y totalmente al propietario. Se decía que el esclavo era un apero que hablaba y objeto que pertenecía entera y totalmente al propietario.
La explotación de los esclavos fue adquiriendo formas excepcionalmente crueles. Se les trataba peor que al ganado. Los conducían al trabajo a latigazos, y por los más insignificantes errores les imponían rigurosos castigos que incluso les costaban la vida. Este recibía una cantidad insignificante de medios de subsistencia, lo suficiente para no morirse de hambre y poder seguir trabajando en provecho del amo.
A base del trabajo de los esclavos, el mundo antiguo alcanzó un auge considerable económico y cultural. Sobre los huesos de innumerables generaciones de esclavos floreció la cultura. Muchas ramas del saber (las matemáticas y la astronomía, la mecánica y la arquitectura) prosperaron en medida considerable.
El modo esclavista de producción llevaba en sus entrañas profundas e irreconciliables contradicciones, que fueron la causa de su desaparición. Ante todo, la forma esclavista de explotación exterminaba a los propios esclavos, la principal fuerza productiva de la sociedad. La principal fuerza para librar las guerras la constituían los campesinos y los artesanos, engrosaban las filas de los ejércitos y cargaban con todo el peso de los impuestos indispensables para su realización. La gran producción con esclavos baratos originó empobrecimiento general, retroceso del comercio, de los oficios manuales y del arte, decadencia de las ciudades, descenso de la agricultura y niveles inferiores de vida
Al producirse la ruina de las grandes haciendas basadas en el atrabajo de los esclavos se fue haciendo más ventajosa la hacienda pequeña. Por eso aumentó el número de esclavos manumitidos, registrándose al mismo tiempo el fraccionamiento de los latifundios en pequeños campos cultivados por colonos. El colono ya no es esclavo, sino agricultor que adquiere en usufructo vitalicio una determinada superficie de la tierra por la cual abona cierta cantidad de dinero o de productos. El colono no es un arrendatario libre, sino que está adscrito a la parcela; ni puede abandonarla, pero puede ser vendido junto con ella. Los colonos fueron los antecesores de los campesinos siervos medievales.
Así de las entrañas del régimen esclavista comenzó a engendrarse el nuevo modo, el modo feudal de producción.
Paralelamente al desarrollo de la economía esclavista se iba agudizando más y más la lucha de clases entre oprimidos y opresores. Dicha lucha desemboca en sublevaciones de esclavos contra esclavistas. A los esclavos sublevados se adherían campesinos y artesanos libres explotados por los grandes propietarios de tierras y el Estado esclavista. De las numerosas sublevaciones de esclavos, la más importante fue la acaudillada por Espartaco (años 74 –
Los golpes internos se fueron entrelazando cada vez más con los asestados desde fuera, lo que originó el hundimiento definitivo del régimen esclavista.
El modo feudal de producción
El régimen feudal ha existido, con unas u otras peculiaridades, en casi todos los países. La época del feudalismo se prolongó un largo período. En China, por ejemplo, el régimen feudal duró más de 2.000 años. En los países de Europa Occidental, el feudalismo existió desde los tiempos del derrumbamiento del Imperio Romano (siglo V) hasta el siglo XVII en Inglaterra, y hasta el siglo XVIII en Francia. En Rusia subsistió el feudalismo desde el siglo IX hasta la abolición de la servidumbre en 1861.
Las relaciones de producción de la sociedad feudal tenían por base la propiedad privada del señor feudal respecto a la tierra y la propiedad parcial respecto al campesino siervo. Este no era esclavo y poseía hacienda propia. A la par de la propiedad de los señores feudales existía la propiedad de los campesinos y artesanos respecto a los instrumentos de trabajo y su hacienda privada. La pequeña hacienda campesina y la producción de los pequeños artesanos se basaba en el trabajo personal. Toda la producción tenía un carácter natural en lo fundamental, es decir, los productos del trabajo se destinaban en su masa principal al consumo personal y no al cambio.
La gran propiedad feudal de la tierra servía de base para la explotación de los campesinos por los terratenientes, los feudales. Una parte de la tierra constituía la finca feudal y el resto se entregaba en condiciones leoninas a los campesinos. La parcela que se destinaba al campesino le aseguraba al terrateniente la mano de obra necesaria. Poseyendo la parcela en usufructo hereditario, el campesino estaba obligado a atrabajar las tierras del señor en sus propios aperos (prestación personal) o a entregar al terrateniente una parte de sus productos en especie (renta en especie), o ambas. Este sistema de administración de la hacienda no sólo le daba lugar a formas descaradas de explotación, sino que colocaba inevitablemente al campesino en una situación de dependencia personal para con el terrateniente. El señor feudal no podía matar al campesino, pero podía venderlo en ocasiones.
El tiempo de trabajo del campesino siervo se dividía en dos partes: necesario y adicional. Durante el tiempo de trabajo necesario, el campesino creaba el producto indispensable para su propia existencia y la de su familia. Durante el tiempo de trabajo adicional creaba el plusproducto, del que se apropiaba el señor feudal en forma de renta del suelo (renta en trabajo, renta en especie y dinero). La explotación de los campesinos por los señores feudales bajo la forma de renta del suelo constituyó el rasgo fundamental del feudalismo en la historia de todos los pueblos.
El progreso de las ciudades y el desarrollo del comercio ejercían un gran influjo en el agro feudal. La hacienda de los feudales fue incorporándose al intercambio mercantil. Los señores feudales necesitaban dinero para comparar artículos de lujo. Con tal motivo comenzaron a pasar de la renta en trabajo y en especie a la renta en dinero. Con el paso a la renta en dinero se hizo mayor la explotación feudal, mientras que se fue agudizando más y más la lucha entre los feudales y los campesinos.
Descomposición y desaparición del feudalismo.
Surgimiento de las relaciones capitalistas en las entrañas del régimen feudal.
En la época del feudalismo se alcanzó un nivel más elevado de las fuerzas productivas que en la esclavitud. En la agricultura se elevó la técnica de producción, empleándose en gran escala el arado de tierra y otros aperos de este metal. Surgieron nuevas ramas de cultivo de la tierra y se desarrollaron considerablemente la vinicultura y la horticultura. Progresaron la ganadería y alas ramas vinculadas a ella: la fabricación de mantequilla y queso. Se ampliaron y mejoraron los prados y pastizales.
En la esfera de los oficios se perfeccionaron paulatinamente en la ciudad los instrumentos de trabajo, los procedimientos de tratamiento de la materia prima y la especialización de los oficios. Aparecieron muevas industrias artesanas: de armas, clavos y cuchillos; la cerrajería, zapatería, talabartería, etc. Se perfeccionaron la fundición y el tratamiento del hierro. En el siglo XV aparecieron los altos hornos. A la misma época corresponden el invento de la brújula y los grandes descubrimientos geográficos.
Sin embargo, el régimen feudal, en cuyas entrañas surgieron estas nuevas fuerzas productivas, frenaba su desarrollo sucesivo; las fuerzas productivas tropezaron con el estrecho marco de las relaciones feudales de producción. El campesinado, sometido al yugo de la explotación feudal, no podía aumentar la producción agrícola, ya que era muy baja la productividad del trabajo de los siervos. En la ciudad, el crecimiento de la productividad del trabajo de los artesanos tropezaba con los obstáculos que levantaba la reglamentación gremial. Todo ello exigía que se pusiera fin a las viejas relaciones de producción y que se establecieran otras nuevas, libres de grilletes del feudalismo. En las entrañas del feudalismo se engendran las relaciones capitalistas de producción.
En la época del feudalismo se amplió poco a poco la producción mercantil simple, es decir, la producción de mercancías para el cambio. Pero dicha producción se basaba en la propiedad privada de los medios de producción y el trabajo personal. Entre los productores de mercancía se libraba una encarnizada competencia, que originaba la diferenciación en pobres y ricos de la ciudad y en el campo. Al ampliarse el mercado, los productores más o menos grandes pasaron a contratar más y más campesinos y artesanos arruinados. Así fueron plasmándose las relaciones capitalistas en las entrañas del feudalismo.
El surgimiento del capitalismo siguió, además otro camino. El capital comercial, personificado por los mercaderes, pasó a someter a su poder la producción de los campesinos y los artesanos. Al principio, el capital comercial actuó como intermediario en el proceso de cambio de mercancías, pero más tarde pasó a comprar con regularidad las mercancías de los pequeños productores, a suministrarles materias primas y a prestarles dinero. De este modo, los pequeños productores caían bajo la férula económica del mercader. El paso siguiente del capital comercial fue la agrupación de los distintos artesanos en un local común, donde trabajaban ya como obreros asalariados. El capital comercial se transformó en capital industrial, y el mercader en capitalista industrial.
El proceso de surgimiento del capitalismo se operó también en el campo. Al desarrollarse la producción mercantil creció en poder del dinero. Esta es la razón de que los señores feudales empezaran a pasar a la renta en dinero. El progreso de las relaciones monetarias impulsó la diferenciación del campesinado en burguesía rural y campesinos arruinados
De esta suerte, en las entrañas del feudalismo surgió la producción capitalista en la ciudad y en el campo. La supresión del feudalismo se convirtió en una necesidad histórica.
Durante toda la historia del feudalismo se libró una encarnizada lucha de clase entre los campesinos y los señores feudales. Dicha lucha se enconó sobre todo al final de la época feudal, al llegar a su límite la explotación de los siervos. Las sublevaciones campesinas hicieron tambalearse al régimen feudal y causaron su derrumbamiento. Al frente de la lucha contra el feudalismo se puso la burguesía, sirviéndose de las sublevaciones de los campesinos siervos contra los señores feudales para tomar en sus manos el poder político y convertirse en clase dominante.

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